Argentina: Murió Raimundo Ongaro


"Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país
es una contradicción andante, y el que comprendiendo no actúa,
tendrá un lugar en la antología del llanto,
no en la historia viva de su tierra".

Del programa del 1º de mayo de 1968 de la CGTA
Argentina: Murió Raimundo Ongaro

Argentina: Murió Raimundo Ongaro

3 de Agosto de 2016
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Murió Raimundo Ongaro, dirigente del gremio gráfico argentino y líder del sindicalismo antiburocrático en los años 60 y 70.

Por Carlos Iaquinandi Castro
Redacción de SERPAL.

A los 92 años de edad, murió en su casa en el Barrio de los Polvorines, en las afueras de Buenos Aires, el histórico dirigente del sindicato gráfico argentino Raimundo Ongaro.

Ongaro se formó en el sindicalismo combativo del peronismo que a fines de los años 60 rompió con la Confederación General del Trabajo, entonces la central única, que dirigida por el metalúrgico Timoteo Vandor, fue colaboracionista con la dictadura del General Juan Carlos Onganía.

Ongaro lideró el sindicato gráfico, y en 1968, año de grandes movilizaciones obreras y populares, fundó la CGTA (CGT de los Argentinos), agrupando a los sindicatos más combativos del país. A pesar de la represión y el hostigamiento oficial, la CGTA se convirtió en una herramienta eficaz en la organización de las luchas populares y en la formación de activistas en fábricas y empresas en todo el país. Encabezó manifestaciones y se convirtió en un referente para muchas corrientes revolucionarias, no solo del peronismo, sino también de diversos sectores de izquierda.

“El Cordobazo”

En el 69, fue uno de los promotores de la gran movilización obrera, estudiantil y popular conocida como “El Cordobazo”, que tuvo lugar en esa provincia en el corazón territorial de Argentina. Esa movilización fue duramente reprimida, con un saldo de decenas de muertos y heridos, pero durante varias horas la revuelta logró controlar el cordón industrial de Córdoba y varios barrios de la ciudad. Esa demostración de dignidad y coraje popular fue el comienzo de un alza constante en la organización de las luchas reivindicativas, en las cuales se añadieron demandas sociales y políticas, vertebrando así un eje revolucionario que cuestionaba al sistema y enfrentaba abiertamente las alianzas entre los militares, los sectores de la burguesía industrial y los representantes de empresas y capitales extranjeros.

La CGTA logró aglutinar sindicatos y organizaciones sindicales de base en todo el país, hasta en los pueblos más pequeños, constituyendo un importante movimiento de masas.


El diario de la CGTA

El diario de la CGTA que apareció el 1º de mayo de 1968 llevó en primera págína el histórico programa de los trabajadores, heredero reivindicativo de sus predecesores, los de La Falda (1957) y el de Huerta Grande ( 1962). Era una convocatoria programática que entre otros conceptos afirmaba: “agraviados en nuestra dignidad, heridos en nuestros derechos, despojados de nuestras conquistas, venimos a alzar, en el punto donde otros las dejaron, las viejas banderas de lucha”.

“La clase trabajadora argentina no reprueba una forma determinada del capitalismo, las cuestiona a todas”. Y más adelante: “La clase trabajadora tiene como misión histórica la destrucción hasta sus cimientos del sistema capitalista de producción y distribución de bienes”. Y para precisar el contenido específico de este cuestionamiento del sistema capitalista, como así también del socialismo que se intenta construir: “La historia del movimiento obrero, nuestra situación concreta como clase y la situación del país nos llevan a cuestionar el fundamento mismo de esta sociedad: la compraventa del trabajo y la propiedad privada de los medios de producción”. Está claro, entonces, que, mal que les pese a los burócratas reformistas y a los políticos del nacionalismo burgués, para el peronismo obrero verdaderamente nacionalista y revolucionario la lucha de liberación nacional se identifica en un mismo proyecto histórico con la lucha de liberación social de los trabajadores, la destrucción del sistema capitalista y la construcción de una patria socialista.”

En otro punto del programa del 1º de Mayo, la CGTA expresaba: “durante años solamente nos han exigido sacrificios. Nos aconsejaron que fuésemos austeros: lo hemos sido hasta el hambre. Nos pidieron que aguantáramos un invierno: hemos aguantado diez. Nos exigen que racionalicemos: así vamos perdiendo conquistas que obtuvieron nuestros abuelos. Y cuando no hay humillación que nos falte padecer ni injusticia que reste cometerse con nosotros, se nos pide irónicamente que “participemos”. Les decimos: ya hemos participado, y no como ejecutores sino como víctimas en las persecuciones, en las torturas, en las movilizaciones, en los despidos, en las intervenciones, en los desalojos.
No queremos esa clase de participación.”

En la parte final, el documento anticipaba: “descontamos que por defender la autodeterminación nacional se unirán los explotadores de cualquier latitud para fabricar las infamias que les permitan clausurar nuestra voz, nuestro pensamiento y nuestra vida. Alertamos que por luchar junto a los pobres, con nuestra única bandera azul y blanca, los viejos y nuevos inquisidores levantarán otras cruces, como vienen haciendo a lo largo de los siglos. Pero nada nos habrá de detener, ni la cárcel ni la muerte. Porque no se puede encarcelar y matar a todo el pueblo y porque la inmensa mayoría de los argentinos, sin pactos electorales, sin aventuras colaboracionistas ni golpistas, sabe que sólo el pueblo salvará al pueblo.

Quien desee acceder al texto completo puede hacerlo a partir de este enlace:
http://www.cgtargentinos.org/documentos2.htm

Del diario de la CGTA se llegaron a imprimir 55 números. El diario contaba con aportes valiosos del mundo intelectual, como el caso de los periodistas Rodolfo Walsh, Horacio Verbitsky y Rogelio García Lupo, artistas y creadores como Ricardo Carpani y Pino Solanas, y colaboradores en todo el país. El periódico jugó un papel muy importante en la comunicación de noticias, artículos y propuestas y también en la formación de miles de trabajadores. Prohibido en setiembre del 69, los últimos cinco números fueron editados y distribuídos clandestinamente en todo el país.

Ongaro, referente de todas las luchas

Aunque había entonces decenas, centenares de dirigentes combativos liderando las movilizaciones en sindicatos, fábricas y regiones del país, Raimundo Ongaro era
el referente indiscutido. Su capacidad de comunicar, su lenguaje verbal y gestual,
la convicción de sus afirmaciones, la rotundidad de sus denuncias, tenían una fuerte llegada en reuniones, congresos o manifestaciones. Políticamente, Ongaro y parte de la CGTA estaban próximos a la concepción revolucionaria del peronismo que representaba John William Cooke, que fue diputado y asesor de Perón.

Personalmente, Ongaro se vinculó con el Peronismo de Base desde el nacimiento de esta organización del peronismo Revolucionario, que tuvo su expresión más radical en las llamadas •”Fuerzas Armadas Peronistas” -FAP- que fue una de las guerrillas que iniciaron la lucha armada en Argentina. Ongaro estaba muy influenciado también por sectores de iglesia que tenían un gran compromiso social, seguidores de la “Teología de la Liberación”, o los llamados •”curas obreros” que desarrollaban su tarea evangélica en barrios y villas de las grandes ciudades.

La ultraderecha asesinó a su hijo Alfredo Máximo

Durante su trayectoria Raimundo Ongaro fue encarcelado en varias oportunidades. En l975, durante el gobierno peronista, los sectores derechistas encabezados por el Ministro López Rega ( uno de los creadores del grupo parapolicial denominado “Triple A” y autor de centenares de asesinatos y secuestros de militantes populares ) ordenó su detención. En la cárcel recibió la noticia del asesinato de uno de sus hijos, Alfredo Máximo, a manos precisamente de un comando de la Triple A. Finalmente consiguió salir de prisión a condición de abandonar el país, recalando entonces en Madrid, España.

Ongaro crea el TYSAE, para agrupar
a los trabajadores en exilio

Durante los años de exilio, Raimundo gestó en Europa el TYSAE, ( Trabajadores y Sindicalistas Argentinos en el Exilio ) una organización de dirigentes y activistas gremiales de Argentina que estaban radicados en España, Italia, Francia, Bélgica, Holanda, Suecia, y Dinamarca entre otros países europeos. Sus miembros realizaron Encuentros Internacionales en Madrid, Turín, Amsterdam y Malmo, denunciando ante los gobiernos europeos y la Organización Internacional del Trabajo, las constantes violaciones a los derechos humanos y de las leyes laborales por parte de la dictadura militar argentina. También hicieron varias campañas por la libertad de los activistas y sindicalistas encarcelados por la dictadura.

En Tarragona, Catalunya, quienes en el año 2000 pondríamos en marcha SERPAL, en aquel momento formamos parte del TYSAE y editamos un pequeño periódico artesanal de denuncia de la dictadura: “La Abeja Obrera”, que circulaba en Europa y algunos ejemplares se mimeografiaban y distribuían también en Argentina, entre los años 1980 y 1982. Se puede ver referencia en el enlace del “topo blindado”

http://eltopoblindado.com/files/Publicaciones/Exilio/TYSARE/1980-1981.%20La%20Abeja%20Obrera.pdf

También junto a “El Trabajador” y otros boletines editados por el TYSAE se puede
encontrar en el CEDINCI, Centro de Documentación en Buenos Aires.

El regreso a la Argentina

Ongaro volvió al país después de la guerra de Malvinas que provocó el fin de la dictadura y la convocatoria de elecciones. En el 83, durante el gobierrno de Alfonsín, Raimundo retomó su actividad gremial en el sindicato gráfico.

En 1989 se aproximó al dirigente peronista riojano Carlos Menem, y apoyó su candidatura presidencial. Esto provocó que muchos de quienes habían sido sus
compañeros de lucha le criticaran duramente. Elegido en dos oportunidades, Menem gobernó hasta 1999 desarrollando políticas neoliberales, privatizando recursos y servicios básicos.

Durante la crisis del 2001 Ongaro asumió desde su gremio una postura de respaldo a la recuperación de fábricas y las experiencias cooperativas que se gestaron en esos conflictivos días. Desde hace años padecía problemas cardíacos, que el pasado lunes le provocaron la muerte en su casa, la de siempre, en el barrio bonaerense de Los Polvorines.

Ongaro, la memoria incómoda.

Como cierre de esta nota especial de SERPAL, que definimos como tributo a la memoria de un luchador social, de uno de los más destacados sindicalistas argentinos y latinoamericanos, reproducimos los párrafos finales publicados en el periódico “El Ancasti” de Catamarca, porque esas frases - a nuestro juicio - encajan perfectamente como reflexión final de nuestro artículo.

“Con Ongaro desaparece el testimonio vivo de una memoria incómoda para el sindicalismo actual, acabada encarnación de la burocracia que el gráfico y sus liquidados compañeros combatieron de Vandor en adelante. Poco tiene en común esta casta angurrienta, dedicada a los negocios antes que a la defensa de los derechos laborales, enriquecida a costillas de los trabajadores y a pesar de la destrucción de la industria y la producción argentina, con Ongaro y su ejemplo ético. No contradice esto el hecho de que se desempeñara como sindicalista hasta su muerte; más bien ratifica su condición de sobreviviente de un tiempo en el que un sector significativo del sindicalismo nacional disputaba espacios y representación bajo el norte del respeto de los derechos de los trabajadores como parte inescindible de un proyecto de país que debía fortalecer su aparato productivo.

Junto al sindicalismo combativo, se sabe, fue arrasado ese proyecto. Ningún discurso de ocasión bastará para desmentir lo obvio: el aplastamiento se perpetró con la complicidad de la burocracia sindical en funciones, enquistada en sus puestos la mayor parte de ella desde que las autoridades políticas de turno, civiles o militares, les entregaron los gremios limpios de "zurdos”.

Murió Ongaro. Lo encontraron sus familiares en su casa, en Los Polvorines, la misma que era centro de reuniones en la década del '60. Un dirigente excepcional por su trayectoria, sin dudas, pero más excepcional por una sencillez que resalta en un universo superpoblado de personajes con fortunas de origen inexplicable. La historia condensada: de Ongaro y la CGT de los Argentinos a la casta sindical en vigencia. Más que el relato de una derrota, la síntesis de una entrega.”

Nota de SERPAL:
Referencias documentales de este artículo que pueden ser consultadas:

http://www.cgtargentinos.org/segunda.htm
http://eltopoblindado.com/tysare/
http://www.elancasti.com.ar/

* Carlos Iaquinandi Castro
Redacción de SERPAL.

 

 

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