Con la muerte de Angel Parra, Chile pierde a uno de los más destacados miembros de una familia que ha representado la identidad popular de ese pueblo en el arte y la cultura.

Con la muerte de Angel Parra,  Chile pierde a uno de los más destacados miembros de una familia que ha representado la identidad popular de ese pueblo en el arte y la cultura.


13 de Marzo de 2017
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A los 73 años murió en París el folklorista y cantautor chileno Angel Parra, representante de la Nueva Canción Chilena e hijo de la legendaria Violeta, música, recopiladora y principal artista chilena del siglo XX. Fue “un luchador, un militante, un amante de la vida”. Con su partida, muere parte de una época en la historia de Chile. Su voz acompañó en los años 70 las intensas jornadas de la Unidad Popular y la extraordinaria experiencia del mandato constitucional de Salvador Allende, cortada por el golpe cívico-militar del dictador Pinochet ejecutor de los planes de la oligarquía chilena y las grandes transnacionales. Angel acompañó también las esperanzas y las luchas de los pueblos de América Latina. Los Parra constituyen una pródiga familia de origen campesino que ha sabido representar la identidad del pueblo chileno. Han sembrado las últimas décadas con las obras de cantantes, poetas, músicos y escritores. El propio Angel cuando pequeño acompañaba a su madre por caminos, campos y cerros, registrando y difundiendo la música folklórica del país andino. Luego fue un pájaro más, que con su canto, acompañó las luchas y las esperanzas de su pueblo. “Hoy nacerás del pueblo, como entonces”, tal como escribió y cantó Angel Parra en su poema “América Insurrecta”.